Turismo rural español

Turismo rural español

Si antes el turismo español se basaba en sol y playas ahora la oferta es mucho más amplia y eso ha traído a un nuevo tipo de turismo hasta nuestros pueblos de interior que ven en este sector un nuevo medio de vida. Pazos, masías y viejas casonas heredadas son los alojamientos perfectos para miles de turistas, nacionales y extranjeros, que deciden venir a pasar sus vacaciones a las montañas y pueblos españoles, algunos con el fin de practicar deportes de aventura y otros solo queriendo relajarse y hacer senderismo.

Es más, gracias a este turismo, cada vez más afianzado en nuestro país, estamos consiguiendo atraer a otro tipo de turista que antes se nos escapaba de las manos, y el ejemplo perfecto es China. El director de la Oficina Nacional de Turismo de China en España, Zhiyun Zhang, afirmó que la clientela china está muy interesada en el turismo rural porque ofrece todo lo que busca: cultura, historia, naturaleza y gastronomía. A estos atractivos, añade la oportunidad de “relajarse”.

En Aragón, una de las provincias que más beneficio a este sector está sabiendo sacar, el presidente de ADEA (Asociación de Directivos y Ejecutivos de Aragón), Salvador Arenere, pidió a la Administración medidas que faciliten el emprendimiento en el sector turístico rural, como una simplificación administrativa e incentivos fiscales. Resaltó la necesidad de poner en valor los cientos de masías de la comarca de Gúdar-Javalambre que, si no se recuperan con fines turísticos, parecen abocadas a la ruina, una pérdida patrimonial que “no se puede permitir”. Arenere consideró imprescindible “creer” en el potencial de la provincia para “venderlo” con éxito.

El turista rural

El turista rural actual sigue buscando la naturaleza como primera opción, quiere estar en contacto con el entorno rural, busca la autenticidad pero ahora busca una experiencia sensorial, más emocional y sobre todo vivir algo original. Busca una “experiencia única”.

En este primer semestre de 2018 el turista rural ha organizado sus vacaciones en torno a tres fechas clave en las reservas de casas rurales: en primer lugar Semana Santa (35.85%), a continuación el Puente de mayo (8.86%) y por último el fin de semana de San Juan (6.65%). Sin olvidar que a lo largo de estos seis meses los fines de semana también han sido claves, repitiéndose así el patrón de estacionalidad que sufre el turismo rural.

Cataluña ha sido el destino por excelencia de los viajeros rurales. Con un acumulativo del 24% es la primera opción para los viajeros. Le sigue Castilla y León con el 15.4% y la Comunidad de Madrid (10.4%), sin embargo la que más beneficio obitiene en comparativa es, como ya hemos citado, Aragón.

Además se han tres tipos de turista rural. Primeramente está el turista que busca el ¿qué puedo hacer?; seguido del turista que quiere escaparse un fin de semana de su casa que pueda descansar (éste quiere desconecta y que no le molesten) y en tercer lugar el turista que busca un turismo rural personalizado al máximo buscando la mejor calidad-precio. Por ello todos los sectores implicados tienen que saber a qué segmento de turista reciben para poder ofrecerle el servicio que éstos nos demandan.

Deportes en la naturaleza

Unido al turismo rural encontramos otro sector, el de los deportes de aventura y actividades al aire libre, que también ha ido acumulando fama para regocijo de sus trabajadores. Una de las áreas donde más actividades de este tipo se realizan es alrededor del Río Genil, perfecto para realizar kayak, rafting, barranquismo y otros deportes. Ocio Aventrua Cerro Gordo, una de las agencias ubicadas en esta zona, nos ha confirmado que el número de reservas que suele realizar al año se ha multiplicado exponencialmente en todas sus actividades.

Por otro lado, la ventana de que muchos de esos alojamientos rurales admitan animales es lo que anima a miles de viajes a elegir este tipo de turismo frente a otro en el que tendrían que dejar a sus mascotas a cargo de algún familiar o en hoteles para perros.

De hecho, la ocupación de alojamientos rurales que admiten animales de compañía ha ascendido a un 44%, lo que supone dos puntos porcentuales por encima de la media general, que alcanza un 42%.