Compartir

Protégete de los mosquitos, cada vez son más peligrosos

mosquitos

Todavía no ha empezado el verano de verdad y parece que los mosquitos ya se han organizado para declararnos la guerra. En Galicia es exagerado: sales a caminar un rato cerca del río, aunque esté nublado, aunque no haga demasiado calor, aunque sean las siete de la tarde o las diez de la mañana, y ahí están como una nube negra. Da igual absolutamente la hora, hay miles. Vas andando tan tranquila y de repente notas el típico zumbido en la oreja que te saca de quicio.

Yo no los soporto, de verdad. Recuerdo haber estado durmiendo en mi casa con mi ahora esposo cuando éramos más adolescentes, escuchando el molesto zumbido del mosquito en la oreja cada dos por tres, y levantarnos enfadados por no poder dormir. Entonces, mi esposo cogía la chancla y se ponía, literalmente, a darle ostias a las paredes con la zapatilla para matar a todos los que veía por la habitación. Nos llevamos mucho tiempo haciendo la broma de que en una noche matamos más de 20. Y no, no estoy hablando de más, los CONTAMOS y sí, lo fueron.

Y es que encima cada año hay más y más mosquitos. Antes había temporadas concretas, pero ahora da igual: empiezan antes, duran más y encima aparecen en zonas donde antes casi ni se veían. Vas al campo: mosquitos. Vas al río: mosquitos. Sales por la noche: mosquitos. Abres la ventana cinco minutos: ¡mosquitos!

Sé que la picadura de un mosquito, cuando la ves y te pica unos diez minutos, no parece algo tan grave… hasta que descubres la cantidad de enfermedades que puede transmitirte. No quiero que pienses que soy una paranoica, solo me preocupo por mi salud y la de mi esposo, y si eso implica cuidarnos de unos malditos bichos voladores, lo voy a hacer… porque muchos pueden pegarnos enfermedades serias que en algunos casos pueden ser gravísimas.

Por eso, siempre que puedo, insto a la gente a que haga ciertas cosas para protegerse, pero como son solo mosquitos y sus picaduras no son para tanto, no se lo toman tan en serio. Yo pienso que es por lo típico de que “nunca ha pasado nada serio a mi alrededor que me demuestre que es peligrosa”, pero yo pienso que no hace falta que a tu madre le entre una enfermedad terrible para saber que una picadura de mosquito lo es. ¿No es mejor siempre prevenir que lamentar?

Es que parece que a la gente no le importa tanto como debería, no saben lo peligrosos que pueden llegar a ser… Convivimos con ellos más de lo que deberíamos y nos protegemos menos de lo necesario. Y eso puede ser muy peligroso.

¿Qué enfermedades transmite un mosquito?

Algunos mosquitos pueden transmitir enfermedades muy serias, y algunas son peligrosísimas. El problema es que, como en España no estamos acostumbrados a pensar en eso, mucha gente sigue creyendo que es algo que solo pasa “en otros países”, pero cada vez hay más casos, más alertas y más preocupación precisamente porque ciertos mosquitos ya están aquí, como el peligrosísimo mosquito tigre.

El ejemplo más conocido es el dengue. Esta enfermedad puede provocar fiebre muy alta, dolor fuerte en músculos y articulaciones, cansancio brutal, vómitos y dolores de cabeza muy bestias. Hay gente que lo pasa realmente mal durante semanas, y en algunos casos graves puede acabar provocando hemorragias y problemas muy serios.

Luego está el virus Zika, que hace unos años empezó a hablarse de él por todas partes. Mucha gente lo pasa como una gripe fuerte, pero el problema enorme aparece sobre todo en mujeres embarazadas porque puede afectar gravemente al bebé durante el embarazo. Y claro, ahí ya deja de ser “la picadura sin importancia” y se convierte en algo peligrosísimo.

Otra enfermedad muy conocida es la malaria. Aunque en España no sea habitual, sigue siendo una de las enfermedades más peligrosas transmitidas por mosquitos en muchas partes del mundo: provoca fiebre altísima, escalofríos, sudores y puede llegar a ser mortal si no se trata a tiempo. Y lo fuerte es pensar que algo tan pequeño pueda provocar algo tan grave…

También está la fiebre amarilla, que puede afectar al hígado y provocar síntomas bastante serios. O el virus del Nilo Occidental, del que cada vez se escucha más en España. Este virus puede provocar fiebre y dolores, pero en algunos casos afecta al sistema nervioso y ahí la cosa se pone muy seria.

Y luego está el problema del mosquito tigre, del que ya te he hablado. Ese pequeño demonio rayado que parece salido del infierno del verano. Se adapta súper rápido, pica muchísimo y además puede transmitir varias de estas enfermedades. Encima es agresivo, pica incluso de día y parece que tiene un radar especial para encontrarte justo cuando estás tranquila.

Encima de todo esto, muchas veces actuamos como si esto no fuese cosa nuestra. Que sí, que yo entiendo perfectamente que no todas las picaduras provocan estas cosas, por supuesto, pero normalizar miles de mosquitos alrededor de nosotros tampoco tiene sentido, porque cuanto más aumentan, más riesgo existe.

Y sinceramente, bastante tenemos ya con sobrevivir al calor como para encima estar preocupándonos de si el mosquito que acaba de picarte venía cargado con algo peor que picor.

¿Cómo protegernos de los mosquitos?

Los sprays antimosquitos funcionan, y muchísimo más de lo que parece. Pero no, no basta con poner dos gotas y esperar a que eso sea súper efectivo contra ellos: hay que usarlos bien y reaplicarlos cuando sea necesario, sobre todo si vas a estar cerca de ríos, zonas húmedas o campo. Ahí los mosquitos aparecen a montones y te pueden hacer mucho, muchísimo daño.

Las mosquiteras son de las mejores cosas que se pueden tener en verano, y aun así hay gente que no las pone porque “da pereza”. Una mosquitera en la ventana crea una barrera física que deja pasar el aire, pero bloquea directamente a los mosquitos, sin tener que usar sprays ni trucos raros que duran poco. Esto lo explican muy bien en Alutecnic Balear, especialistas en carpintería de PVC y aluminio con muy buena calidad-precio, donde dejan claro que la clave está justo en impedir que entren en casa desde el principio, porque es así como de verdad van a desaparecer las picaduras, el zumbido por la noche y los bichos rondando por la habitación sin parar.

Yo antes también usaba mucho los enchufes antimosquitos. Y sí, funcionan bastante bien en muchos casos, sobre todo por la noche. Es el típico aparato enchufado que libera producto y ayuda mucho a mantener alejados a los mosquitos de la habitación. Y sinceramente, dormir sin despertarte rascándote una pierna es algo maravilloso.

También sirve muchísimo usar ropa larga en ciertas zonas. Ya sé que con calor da rabia, pero si vas cerca de agua o de vegetación, llevar pantalón corto es ofrecerte en bandeja a los bichos. Hay días en los que los mosquitos te ven aparecer y se lanzan sobre ti como si estuviesen en un auténtico buffet libre.

¿Qué NO hacer?

Dejar luces encendidas con ventanas abiertas es literalmente una invitación. Si haces esto, te aseguro que vas a tener una veintena de mosquitos que te van a molestar por la noche.

-Abrir ventanas sin mosquitera en las horas de más actividad, como al atardecer. Ahí también te van a entrar y se van a ir a por ti como si no hubiesen comido en días.
-Usar perfumes muy dulces o lociones fuertes cuando estás en zonas con mosquitos. Les atrae muchísimo más de lo que la gente cree y te conviertes en objetivo fácil.
-Usar ropa oscura cuando vas a zonas donde hay muchos mosquitos. Parece una tontería, pero les atrae más y te localizan antes.
-Quedarte cerca de fuentes de luz exterior tipo farolas o focos en la calle. Ahí se juntan muchos y te acaban rodeando sin que te des cuenta.
-Quedarte con la piel sudada mucho rato sin moverte o refrescarte, porque el sudor y el calor corporal les atraen bastante y te convierten en blanco fácil.

Consejos para no exponerse a los mosquitos

-Evitar zonas con agua estancada: charcos, cubos con agua, macetas llenas después de la lluvia, recipientes abandonados… todo eso es un criadero de mosquitos. Ahí ponen huevos y luego aparecen cientos.
-Evitar zonas húmedas: ríos, lagos, vegetación muy cerrada, campos húmedos… En Galicia esto se nota muchísimo porque la humedad les viene perfecta. Sales a caminar pensando que vas a relajarte y vuelves con las piernas convertidas en un mapa de picaduras.
-Evitar ciertas horas, sobre todo el amanecer y el atardecer. Y si encima hace calor y hay humedad, ya ni te cuento.
-No dejar basura acumulada ni restos orgánicos cerca, porque aunque el mosquito no venga exactamente “por basura” como otras plagas, los ambientes descuidados y húmedos ayudan muchísimo a que proliferen más bichos.
-Y ojo con los animales muertos o zonas abandonadas. Ahí pueden aparecer muchísimos insectos. Da igual que sea campo, monte o una zona medio perdida cerca del río.
-Evitar perfumes fuertes o productos muy dulces cuando vas a ciertas zonas. Hay personas que atraen más mosquitos que otras y encima algunos olores parecen ponerles todavía más contentos.
-Y por favor, revisar la casa, porque mucha gente piensa que los mosquitos “solo están fuera”. Basta una ventana abierta cinco minutos para que entren varios.
-Ventilar con cabeza. Abrir ventanas sí, claro, pero si ya sabes que fuera hay un ejército queriendo entrar a por ti, quizá hacerlo sin mosquitera no es la mejor idea del mundo.

Los mosquitos son muchísimo más asquerosos y peligrosos de lo que la gente quiere admitir

Los mosquitos son de las cosas más pesadas y desagradables que hay. Y lo peor es que cada verano parece que hay más, y yo ya no lo soporto. A veces incluso me molestan más que el calor, porque el calor al menos lo puedo aguantar, pero los mosquitos no me dejan ni estar tranquila en mi casa cuando quiero dormir y descansar.

Lo peor no es solo la picadura, es todo lo que viene detrás. Ese zumbido en la oreja cuando estás intentando dormir, la sensación de estar en alerta todo el rato y tener que taparte entero aunque haga un calor horrible solo para que no te piquen. Al final acabas rascándote tanto que te haces daño en la piel, y el picor parece que no se va nunca. A mí me pasa, me hago heridas súper gordas por rascarme una picadura de mosquito, y luego mi esposo se enfada conmigo.

Encima son súper difíciles de matar. Puedo estar un buen rato intentando darle a uno en la habitación y el mosquito parece que se ríe de mí. Vuela por aquí, desaparece, vuelve por la noche justo cuando te estás quedando dormida y te pasa rozando la cara. Es como si supieran exactamente cuándo molestar más.

Y lo que más rabia me da es que cada año hay más: más calor, más humedad, más sitios descuidados, y nadie parece hacer nada. Ves parques con agua acumulada, zonas sucias o mal cuidadas, y claro, ahí se multiplican sin control. Luego es normal que después haya tantos por todas partes.

También me molesta mucho la gente que dice que “no es para tanto”. Claro, eso lo dicen hasta que tienen el cuerpo lleno de picaduras y no pueden dormir por el picor. O hasta que empiezan a salir noticias de enfermedades que pueden transmitir algunos mosquitos. Ahí ya cambia la cosa, pero tarde. Parece que siempre hace falta que pase algo grave para tomarse en serio el problema. Mientras tanto seguimos igual, aguantando incomodidad cada verano como si fuese normal vivir así. Y no debería serlo.

¿Cómo es posible que permitamos que algo tan simple como un insecto de tres milímetros nos haga tales cosas sin protegernos de él? No es tan difícil poner una mosquitera, o comprar un enchufe para los mosquitos, o evitar ciertas zonas. ¿Y si usamos más la cabeza y aprendemos a protegernos bien de ellos?

Scroll al inicio
Resumen de privacidad

Este sitio web utiliza cookies para que podamos brindarle la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en su navegador y realiza funciones como reconocerlo cuando regresa a nuestro sitio web y ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones del sitio web le resultan más interesantes y útiles.