Cervezas nacionales

Cervezas nacionales

España, al igual que Italia, es un país vinícola. El clima, la cercanía al mar Mediterráneo, la tradición cultural, todo lo que ha ido deviniendo en la situación actual del vino ha provocado que, hoy en día, tengamos grandes bodegas repartidas por todo el territorio nacional: Bocopa, Alfaro Palacios, Castell D´Encus, La Rioja Alta, Torres, etc. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, parece que la cebada está tomando protagonismo en esto de las bebidas espirituosas nacionales y son muchas las firmas que están naciendo, apostando todo lo que tienen, por hacerse un hueco en el sector.

Las Mejores Cervezas Españolas

La oferta de cervezas es cada vez más amplia y de mayor calidad. Una de las últimas incorporaciones es Cervezas Postiguet, que en el levante español está dejando huella, pero son muchas las que ya han conseguido su pequeño hueco en el tablón de la fama.

Boada Tecnología, una de las empresas españolas más conocidas dedicada a la comercialización y fabricación de maquinaria para hacer cerveza, nos ha asegurado que la demanda de algunas de sus máquinas se ha incrementado notablemente de un tiempo a esta parte, y son estas nuevas fábricas las que más encargos le están haciendo.

Así, en el top 10 según El País encontramos cervezas 100% españolas como Inedit (Damm, Barcelona) o Ambar Export Tres Maltas (Gripo Zaragoza, Zaragoza). Sin embargo, en mi humilde opinión, esta lista que ha elaborado el citad diario, es demasiado comercial y sigue en demasía a las marcas más conocidas de manera generalizada, por eso creo que me decanto mucho más por la lista elaborada por Bon Viveur, que pone en primer puesto “Nómada de Papaya Rye” de Sami Claret y Javier Aldea. Se trata de la única cerveza española que ha logrado colarse entre las 100 mejores del mundo, saltando a primera plana a principios de 2017. Como habréis deducido por el nombre, no cuentan con fábrica propia aunque su cuartel general se encuentra en Sabadell (Barcelona) desde donde siguen la máxima de crear cervezas poco convencionales que no persiguen criterios preestablecidos sino que se basan en emociones. Su eslogan lo dice todo: si una cerveza nuestra no te cambia la cara, es que no lo hemos hecho bien.

En el número dos encontramos “Naparbier Potemkin”, la cerveza navarra que nació allá por 2009 bajo el lema “hil arte” que viene a significar algo así como “hasta la muerte” en euskera. Sus creadores supieron levantar de cero, a base de esfuerzo y paciencia, una de las microcervecerías más exitosas del país, y de entre todas sus creaciones, la Naparbier Potemkin, es su mayor estrella: una cerveza negra de espuma marrón con una graduación alcohólica del 12% que está muy bien valorada por todos los expertos cerveceros. Como la gran mayoría de birras de este estilo, en su cata podemos apreciar notas de café y chocolate, además de vainilla y caramelo, con sabores dulces a la par que torrefactos.

“Reptilian Apokalypse” se ha ganado el tercer puesto en esta lista. Una cerveza que nació en Tarragona, de la mano de Isaac Beltrán y, desde entonces, se ha establecido como una de las grandes referencias de la escena cervecera artesanal. Con una graduación alcohólica del 11% y unos 100 IBUs, estamos hablando de una cerveza negra compleja, cremosa, densa, licorosa, con un final equilibrado entre el dulzor y el amargor, que en palabras de su propio creador se podría comparar con un buen chocolate de 85% de cacao.

Y ahora la cerveza que, para mí, cuenta con una de las etiquetas más originales del mercado actual, la “Pirata Black Block Bourbon Barrel Aged”, una Russian Imperial Stout nacida en Cataluña (otra vez) a manos de la microcervecería Cerveses La Pirata, que lleva regalándonos sus creaciones desde 2004. Se trata de una versión añejada en barrica de bourbon de su popular Black Block, una cerveza negra que calienta el corazón y el alma de quien la toma. No es para menos, con una graduación alcohólica del 13% es incluso más potente que las dos Imperial Stout anteriores, aunque ligeramente menos amarga pues ‘sólo’ cuenta con 72 IBUs en su haber. Como no podía ser de otra manera, se perciben los aromas a bourbon, además de toques de regaliz, vainilla, chocolate, café y notas torrefactas. Sin duda una de las mejores cervezas españolas madurada en barrica de madera, como denota su medalla de oro en esta categoría en la Barcelona Beer Challenge de 2017.

¿Y vosotros, por qué cerveza apostáis?